Apuntes: Mestizaje en Anzaldúa y el Mito de la Modernidad
La relación entre el concepto de "mestizaje" de Gloria Anzaldúa y el "Mito de la Modernidad" del pensamiento decolonial es una de ruptura y subversión. Mientras que el "Mito de la Modernidad" construye una jerarquía que legitima la colonialidad, el "mestizaje" de Anzaldúa propone una nueva conciencia y una posición desde el margen que desmantela esa misma jerarquía.
Aquí se detalla esta relación:
1. El "Mito de la Modernidad" (Enfoque Decolonial)
El concepto, acuñado principalmente por el filósofo argentino-mexicano Enrique Dussel, sostiene que la modernidad europea no es un fenómeno autónomo y autogenerado, sino que está intrínsecamente ligado a la colonialidad. El mito se basa en varias premisas falsas y violentas:
• Eurocentrismo: El "Mito de la Modernidad" se presenta como la cúspide de la civilización, la razón y el progreso, un modelo universal que todas las culturas deben seguir. Esto oculta su lado oscuro y violento: el colonialismo, la explotación y el genocidio.
• Narrativa de "civilización vs. barbarie": Justifica la dominación al representar a los pueblos no europeos como "atrasados", "inferiores" o "bárbaros", que necesitan ser "civilizados" por la fuerza. La violencia colonial es vista como un precio necesario para el progreso.
• Dualismo ontológico: Este mito opera a través de oposiciones binarias (civilizado/bárbaro, racional/irracional, moderno/primitivo) que crean jerarquías de poder. La modernidad se define por lo que no es, y ese "no ser" se convierte en el subalterno, el dominado.
2. El "Mestizaje" de Gloria Anzaldúa
A diferencia de la noción tradicional de mestizaje, que a menudo se usó para construir una identidad nacional homogénea y silenciar las diferencias, el concepto de Anzaldúa es radicalmente distinto. Para ella, el mestizaje es una conciencia fronteriza (la conciencia de la nueva mestiza) que emerge del conflicto y la yuxtaposición de múltiples culturas, idiomas, identidades de género y sexualidades.
• Espacio de la frontera: Anzaldúa habita y teoriza desde la frontera, un lugar de dolor y conflicto, pero también de creación. La frontera no es solo un límite geográfico (como la de México y Estados Unidos), sino una intersección de identidades (chicana, lesbiana, mujer, angloparlante, hispanoparlante, indígena, etc.).
• Conciencia de la "doble-visión": La nueva mestiza tiene la capacidad de ver y entender desde múltiples perspectivas a la vez. No se adhiere a una identidad "pura", sino que vive en la contradicción y la ambigüedad, integrando lo que el sistema moderno/colonial intenta separar y jerarquizar.
• Rechazo de las jerarquías: El mestizaje de Anzaldúa no busca la asimilación a una identidad dominante, sino que subvierte las categorías binarias del "Mito de la Modernidad". Desafía la idea de "pureza" racial o cultural y la dicotomía civilizado/bárbaro al mostrar que lo "mestizo" es una forma de ser y de conocer que trasciende y desborda estas categorías.
3. La Relación: Ruptura y Re-existencia
El mestizaje de Anzaldúa se puede entender como una respuesta y una estrategia de re-existencia frente al "Mito de la Modernidad".
• Desmantelamiento del dualismo: El "Mito de la Modernidad" crea un sujeto racional, blanco y masculino como el estándar universal. La nueva mestiza de Anzaldúa rompe este modelo al asumir una identidad múltiple, híbrida y fronteriza. Su mera existencia como "unión de lo diferente en un mismo cuerpo" es una negación de la lógica binaria del mito.
• Creación de un conocimiento "otro": La conciencia mestiza no se basa en el conocimiento "objetivo" y universal del eurocentrismo. En cambio, Anzaldúa propone una epistemología fronteriza que surge de la experiencia vivida, el cuerpo y la espiritualidad, saberes que el "Mito de la Modernidad" ha relegado a la irracionalidad o la inferioridad.
• Acción política y espiritual: Para Anzaldúa, el mestizaje no es solo un estado de ser, sino una práctica activa. Es un acto de "hacer" una nueva conciencia que "construya su propio rostro, sus propios dioses, su propia cultura". Esta creación es un desafío directo a la imposición de un único modelo de vida y pensamiento.
En síntesis, mientras que el "Mito de la Modernidad" se sirve de la colonialidad para construir un orden mundial jerárquico y dualista, el "mestizaje" de Anzaldúa se apropia de la condición subalterna y fronteriza para desestabilizar ese orden. Es una apuesta por la transgresión y la re-invención identitaria que no busca un lugar dentro de la modernidad, sino la creación de un espacio de pensamiento y existencia que la excede.